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Una isla que teje su pasado |
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November 16, 2007 |
Nov 19, 2007 -- /prbuzz/ --Taquile, en un viaje de cuatro horas por bote (prevea las insolaciones durante la travesía), es la isla soñada: no hay carreteras, no hay tráfico, no hay autos, ni siquiera bicicleta ni perros.
Al descubrir este pueblo de hombres y mujeres solidarios que lo comparten todo, nos hace revivir un pedazo de su historia ya que combina el misticismo de su paisaje con la ruralidad de sus quehaceres diarios. Hace 30 años este pequeño pueblo contaba con 500 visitantes aproximadamente y ahora el número es de 80,000. De esta manera forma parte de los circuitos turísticos.
Su capacidad, sus grandes ganas de progresar y los grandiosos paisajes que los rodean, sin dejar su milenaria cultura enraizada con sus creencias, fueron el soporte para que cinco ONG´s puedan convertirla en un destino turístico excepcional para el turismo rural.
La comunidad es muy acogedora y el turismo aún no ha variado ni un poco el modo de vida de esos habitantes de otro tiempo. Lo más destacado de Taquile, es que a pesar de no contar con instalaciones eléctricas, o rastro alguno de tecnología, se expresa con coloridos textiles y danzas típicas.
Los Chumpis (fajas), afamados tejidos son el resultado de características populares de las culturas quechua y aymara. Como todo producto tradicional, es también dinámico, dibujos de caballos, casas de dos pisos, escudo nacional, y toda creación artística concebida que no discrimina su pasado.
La vida cotidiana de Taquile nos muestra mujeres hilanderas, hombres tejedores, niños juguetones, comuneros encorvados por el peso de unos bultos amorfos, campesinos que abren surcos en la tierra, viajeros que buscan recuperar las energías perdidas en el ascenso sinuoso, por los 567 peldaños de una escalera para llegar al pueblo de Taquile, un enclave del pasado.
Un pasado del cual puede formar parte al navegar las aguas siempre azules del lago Titicaca y anclar en el tiempo para compartir el valor étnico y cultural de los taquileños. Una embarcación hacia lo ancestral en que lo único que debe hacer es dejarse llevar por los vientos acariciadores y el mágico revivir del pasado, en la comodidad del embarcadero privado del Hotel Libertador Lago Titicaca Puno. Una vez instalado volverá a quedar impresionado ante los espectaculares amaneceres y los asombrosos paisajes que se ven desde el hotel, prolongando su deseo de vivir experiencias inolvidables. |
About the Press Release
Existe una isla que junto con sus habitantes se detuvo en el tiempo, conservando intactas las tradiciones, costumbres y expresiones artísticas pasadas de generación en generación.
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